18, mayo 2026
Por: Rodrigo A. Longa T.
La actividad juntó a participantes del laboratorio comunitario “Barquito de Papel” con integrantes del Club del Adulto Mayor “Mar y Sol”, en una jornada marcada por el arte, la memoria y el encuentro entre generaciones.
Un emotivo encuentro intergeneracional se vivió en el tradicional barrio El Morro, donde jóvenes y adultos mayores participaron en el taller “Arte de Papel”, actividad realizada en el marco de la Semana de la Educación Artística.
La jornada reunió a jóvenes del laboratorio de diseño comunitario “Barquito de Papel” y a integrantes del Club del Adulto Mayor “Mar y Sol”, quienes compartieron una experiencia creativa inspirada en el lema de este año: “paisajes afectivos”.
Jóvenes enseñaron técnica artística a adultos mayores
Durante la actividad, 10 jóvenes fueron los encargados de enseñar y guiar a 15 adultos mayores en la técnica conocida como Gelli Plate.
Esta metodología utiliza una plancha de gelatina gruesa, sobre la cual se aplica pintura acrílica con rodillo para crear impresiones únicas sobre papel grueso.
El objetivo fue que los participantes pudieran experimentar con el color, las formas y las texturas, pero también compartir historias, recuerdos y miradas sobre el barrio y la comunidad.
Arte para unir generaciones
Desde la organización destacaron que la actividad buscó conectar a dos grupos que muchas veces se encuentran separados por la edad, los espacios de participación o las dinámicas sociales.
“La idea es que compartan dos grupos humanos de edades distintas y de entornos diferentes. Es primera vez que realizamos una actividad donde reunimos dos generaciones distintas y lo que buscamos es que el arte se transforme en un puente para compartir experiencias, miradas y saberes, propiciando la convivencia, la participación y el vínculo entre distintas personas a través de la creación colectiva”, señaló Andrea Bonardd, directora de la organización Barquito de Papel.
Encuentro comunitario en El Morro
Además del taller artístico, los participantes compartieron un té y conversaron sobre sus experiencias, generando un espacio de cercanía y reflexión comunitaria.
El barrio El Morro, reconocido por su valor histórico y patrimonial, fue parte central de esta actividad, ya que permitió conectar la creación artística con la memoria local y los afectos de quienes habitan y reconocen este sector como parte importante de la identidad iquiqueña.
La jornada fue evaluada como una primera experiencia positiva de vinculación con personas mayores, abriendo la puerta a nuevas actividades donde el arte sea una herramienta para reunir generaciones, fortalecer la comunidad y valorar la historia viva de los barrios.




